Los trabajadores de Oralí expresan su felicidad y orgullo por el premio internacional recibido, considerándolo un incentivo para seguir ayudando a comedores y a la comunidad.
El reconocimiento se dedica a los abuelos y al creador de la ANI, Julio González padre, y a toda la familia González.
Se reafirma el compromiso de continuar el legado de responsabilidad empresaria, ayudando a quienes más lo necesitan.