Rusia lanzó una oleada de ataques nocturnos contra Kiev en la madrugada del domingo, causando la muerte de al menos cuatro personas y dejando decenas de heridos, según informaron las autoridades locales.
El intenso asalto sacudió edificios de todo el centro de la ciudad, incluidos los situados cerca de oficinas gubernamentales, edificios residenciales y escuelas. Se registraron daños en al menos nueve distritos de la capital, según el jefe de la administración militar de Kiev. En uno de los distritos, una escuela resultó impactada mientras había personas refugiadas en su interior.
Los ataques se produjeron después de que Volodymyr Zelinsky advirtiera de que los informes de inteligencia indicaban que Rusia estaba preparando un ataque con el misil Oreshnik, una afirmación que el propio mandatario confirmó tras la ofensiva.