Rusia utilizó por tercera vez el misil hipersónico Oreshnik contra Ucrania, atacando Kiev con más de 600 drones y 90 misiles, provocando al menos cuatro muertos. El presidente Zelensky denunció que los ataques se dirigieron contra objetivos sin relevancia militar, incluyendo el Museo de Chernóbil.
Ucrania solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Moscú confirmó el uso del misil como respuesta a ataques ucranianos contra infraestructuras civiles en territorio ruso.