Rusia utilizó por tercera vez el misil hipersónico Oreshnik contra Ucrania, lo que provocó que el gobierno ucraniano pidiera una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. La capital Kiev fue el principal blanco de los ataques rusos, en los que también se emplearon más de 600 drones y 90 misiles.
Moscú confirmó la utilización del misil Oreshnik y aseguró que lo hizo en respuesta a los ataques ucranianos contra infraestructuras civiles en territorio ruso. El presidente Zelensky inspeccionó los daños causados por los ataques nocturnos, que alcanzaron unos 50 lugares de la capital, incluyendo centros comerciales, viviendas y oficinas gubernamentales. Zelensky denunció que los ataques se dirigían contra objetivos sin relevancia militar.
Las fuerzas aéreas ucranianas afirmaron haber interceptado la mayoría de los drones y misiles empleados en el ataque nocturno de varias horas.