Un ataque ruso nocturno contra Kiev impactó un edificio civil, causando la muerte de al menos cuatro personas y dejando decenas de heridos. Ucrania y la Embajada de Estados Unidos habían advertido sobre la posibilidad de un bombardeo tras declaraciones de Moscú sobre represalias.
Canadá, Alemania, Francia y la Unión Europea condenaron el uso del misil hipersónico Oreshnik por parte de Rusia, calificándolo como una escalada del conflicto. Los equipos de emergencia trabajan en la zona, mientras algunos residentes se refugiaron en estaciones de metro tras las explosiones.