Cientos de policías antidisturbios irrumpieron por la fuerza en la sede del principal partido de oposición de Turquía, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), en Ankara. La intervención se produjo después de que un tribunal destituyera a la dirección del partido.
Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y balas de goma contra los simpatizantes y dirigentes congregados, quienes protestaban contra la nueva cúpula designada por el tribunal. El incidente marca un punto álgido en la tensión política del país.