Donald Trump y la Agencia de Protección Ambiental tienen visiones opuestas sobre la política climática. Mientras Trump busca reducir costos mediante la desregulación, el dictamen de peligro sobre las emisiones de dióxido de carbono es considerado la base legal de la política climática de EE.UU. y su eliminación sería inconstitucional.
Varios estados han presentado una demanda conjunta contra esta posible eliminación, argumentando que la ciencia climática es más sólida ahora que en 2007, cuando se emitió la decisión original de la Corte Suprema.