El programa informó sobre las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos al régimen de Irán, con el objetivo de atacar su núcleo financiero y los grupos que lo apoyan.
La administración de Donald Trump endureció la presión económica sobre Teherán mediante un paquete de sanciones dirigido al entramado financiero y marítimo que sostiene las exportaciones energéticas iraníes. La medida apunta a casas de cambio, empresas fachada y una flota de 19 buques acusados de facilitar operaciones de lavado de dinero.
Según el Departamento del Tesoro estadounidense, las sanciones buscan desarticular los mecanismos que permiten a Irán mover miles de millones de dólares a través de redes financieras clandestinas. Entre los objetivos se encuentra Amine Change, una casa de cambio iraní que operaba mediante sociedades pantalla en los Emiratos Árabes Unidos.
La ofensiva se enmarca en la estrategia de "furia económica" para profundizar la política de máxima presión sobre el régimen, al que se acusa de financiar actividades desestabilizadoras en Oriente Medio, respaldar organizaciones armadas y sostener programas de desarrollo militar y grupos terroristas.
El secretario del Tesoro, Scott Pesce, reclamó en París una mayor coordinación internacional para combatir el financiamiento del terrorismo y la evasión de sanciones, instando a los países occidentales a actuar conjuntamente contra el "terrorismo iraní".