La desorganización en el operativo de seguridad para el ingreso de hinchas de River Plate al estadio Kempes de Córdoba se profundizó, con denuncias de maltrato policial y falta de asistencia médica.
Testigos y periodistas reportaron que, a pesar de la presencia de más de 1200 efectivos, el ingreso se tornó caótico, con empujones y tensión. Se destacó la ausencia de personal médico o ambulancias para atender a los heridos.
Las imágenes mostraron a personas golpeadas y desorientadas, mientras algunos efectivos policiales parecían reírse de la situación, según los testimonios.