Un motín de presos estalló en la cárcel de Barinas, al oeste de Venezuela, con reclusos tomando la azotea y quemando colchones en protesta por malos tratos.
Los internos denuncian abusos y golpizas bajo la dirección de un nuevo alcaide, además de la falta de comida para un centenar de reclusos en aislamiento.
Familiares intentaron impedir el ingreso de la Guardia Nacional Bolivariana, pero las fuerzas de seguridad entraron al penal, reportándose detonaciones y gritos.
Organizaciones humanitarias exigen la intervención de la defensoría del pueblo para investigar la situación, mientras que Nicolás Maduro y Cilia Flores pidieron por la unión del pueblo y su liberación a través de mensajes en redes sociales.