Fernando, también conocido como Dani Chaparro, expresó su frustración ante la falta de antecedentes penales de Karina, la presunta asesina de su hijo, a pesar de que en el barrio saben de sus presuntas actividades ilícitas.
Manifestó su desconfianza en la justicia y la policía, y la necesidad de contratar un abogado costoso para el proceso legal. Advirtió que los abogados defensores intentarán "inventar cualquier cosa" para beneficiar a la acusada y pidió que se considere el caso como homicidio calificado por alevosía o premeditación.