Se expone una crisis generalizada en diversos sectores económicos del país, incluyendo la gastronomía, el transporte y los hospitales. La disminución del consumo y el cierre de comercios son una constante, generando incertidumbre sobre el futuro laboral de la población.
Se observa una reducción en la cantidad de restaurantes y comercios, así como una saturación en los hospitales. La situación se agrava con el aumento del transporte público y los servicios, creando una "tormenta perfecta" para los ciudadanos.