Existen versiones sobre la muerte del sospechoso que abrió fuego en la Casa Blanca, quien habría sido herido de gravedad y posteriormente fallecido en el hospital. Se informa que esta persona podría ser emocionalmente inestable y tener una orden de alejamiento.
El incidente ocurrió en un puesto de control cercano a la Casa Blanca, y la respuesta del Servicio Secreto habría sido la que neutralizó al atacante.