Se produjo un nuevo atentado en las inmediaciones de la Casa Blanca en Washington D.C., cuando un individuo armado abrió fuego cerca de la residencia presidencial mientras Donald Trump se encontraba negociando con Irán.
El sospechoso, identificado como una persona con trastornos emocionales y con una orden de alejamiento previa, fue abatido por el Servicio Secreto. El incidente dejó al menos un muerto y un herido, y generó una rápida respuesta de las fuerzas de seguridad.