Las protestas y bloqueos en Bolivia han generado pérdidas económicas superiores a los 600 millones de dólares para el sector industrial, según denunció la Cámara Nacional de Industria.
La logística y el traslado de materias primas y productos se encuentran paralizados por los cortes en las rutas, lo que hace imposible la recuperación de las pérdidas.
Las fábricas operan con jornada reducida, recorte de producción y salarial, poniendo en riesgo la generación de empleo, exportaciones y abastecimiento.
Gonzalo Morales, titular de la CNI, hizo un llamado de alerta y socorro, solicitando el cese de las manifestaciones para evitar un mayor daño económico y social.