Se informa sobre la grave crisis de desabastecimiento y caos en La Paz, Bolivia, que ya lleva tres semanas. La situación se agrava por bloqueos que impiden la llegada de combustible y otros suministros.
En las estaciones de servicio de YPF Boliviana, las filas de autos son de cuadras y la gente espera hasta tres días para poder cargar combustible, durmiendo en los vehículos. Los surtidores no tienen stock y se investiga la llegada de camiones cisterna, que a menudo son bloqueados en el acceso a la ciudad.
La escasez de combustible afecta a toda la cadena de suministro, impactando en los precios de los alimentos. Se reporta que el kilo de pollo cuesta entre 100 y 110 bolivianos (antes 15-20), y el kilo de carne de res es aún más caro. Los huevos pasaron de 80 centavos a 3 bolivianos. La gente recurre a supermercados estatales ante la falta de mercadería y el aumento de precios en los privados.
Los testimonios de la gente reflejan desesperación y preocupación por la situación, con personas que han tenido que tomar vacaciones para hacer fila y otros que temen perder sus trabajos por falta de movilidad. La crisis genera incertidumbre sobre cuándo se normalizará el suministro y el abastecimiento.