Una panadería logra mantener su actividad gracias a la inversión en un generador eléctrico, permitiéndole operar a pesar del masivo corte de luz que afecta a la ciudad.
El propietario del local explica que el generador tiene suficiente autonomía para cubrir las necesidades del negocio, incluyendo la heladera y la máquina. Esta solución les permite no perder el día de trabajo y continuar con la producción, a diferencia de otros comercios que permanecen cerrados.