El corte de luz en Caballito y otras zonas de la Ciudad de Buenos Aires provocó la suspensión de clases en varios colegios, tanto públicos como privados, debido a la falta de agua y las bajas temperaturas. Padres debieron llevar a sus hijos al trabajo.
Si bien el servicio eléctrico se ha restablecido en gran parte de los barrios afectados, más de 24.000 usuarios continúan sin luz. La interrupción del suministro eléctrico generó complicaciones en la rutina diaria y afectó el normal funcionamiento de instituciones educativas.