La situación de María, una persona electrodependiente, se agrava al no poder utilizar su respirador obligatorio debido a un generador insuficiente, lo que califica como "inhumano".
A pesar de pagar la factura de luz, lleva meses sin servicio tras un incendio en el cuarto de medidores.
El generador actual solo permite cargar dos lamparitas, imposibilitando el uso de equipos médicos esenciales y generando desesperación.