El hallazgo de objetos personales de Diego Fernández Lima, como un reloj y un llaverito, representa una importante pista en la investigación de su asesinato, ocurrido hace 40 años. Estos elementos, encontrados en la casa de Christian Graff, reavivan la esperanza de la familia de obtener justicia.
El hermano de Diego expresó la emoción al reconocer el llaverito, que pertenecía a la puerta de madera de la casa. El ADN confirmó la identidad de los restos, y ahora la justicia se enfoca en determinar las circunstancias exactas de la muerte y encontrar al responsable de este macabro crimen.