Un femicida, buscado por un crimen en Suiza, fue detenido en España tras un acuerdo bilateral entre las seguridades de ambos países.
El hombre, identificado como Antonio, confesó haber matado a su pareja y reveló la ubicación donde se deshizo de sus restos. La familia de la víctima en Suiza había realizado la denuncia al perder contacto con ella.
El femicidio ocurrió antes del viaje a España, y la detención se produjo tras un exhaustivo seguimiento policial. El acusado se quebró durante los procedimientos y admitió su culpabilidad.