Se informa sobre un caso de hallazgo de restos humanos en el barrio de Coghlan, que podrían pertenecer a Diego Lima, desaparecido en 1984. El descubrimiento se produjo durante la excavación para los cimientos de un edificio en construcción, donde se encontró una bolsa con huesos, una campera, un reloj Casio y otros objetos personales.
La familia de Diego Lima, especialmente su madre Bernadela Pochi y su hermano Javier Fernández Lima, han estado buscando respuestas durante años. Los restos coinciden con la descripción de Diego y, según el equipo argentino de antropología forense, se encontraban en la propiedad de un excompañero de escuela técnica, Christian Graff, quien es el principal sospechoso del homicidio.
A pesar de que el caso prescribió legalmente, la investigación continúa. Se realizó un peritaje con GeoRadar que detectó anomalías en el terreno, por lo que se recomendaron nuevas excavaciones para buscar más restos de Diego. La familia impulsa una marcha para pedir justicia y la declaración de imprescriptibilidad para casos similares.
El hermano de Diego, Javier Fernández Lima, expresó que el sospechoso, Christian Graff, ha cambiado mucho en los últimos 40 años y que sus antiguos compañeros de scout notaron una transformación en su personalidad. Graff niega cualquier relación con la desaparición y muerte de Diego.