La situación de suministro eléctrico en el barrio presenta disparidades, con algunos hogares y edificios contando con luz mientras otros permanecen a oscuras, generando incertidumbre sobre las actividades escolares.
Los vecinos expresan su preocupación ante la falta de información sobre si habrá clases en los colegios cercanos, mientras ellos mismos lidian con la falta de energía en sus casas. La situación se torna confusa al no saber si la luz regresará a tiempo para el normal desarrollo de las actividades.