Una persona relató que, tras regresar de sus vacaciones, descubrió que forzaron la puerta de su casa y que hubo movimientos extraños. Gracias a la alerta de los vecinos, que escucharon ruidos en las cocinas, se evitó que el robo se concretara, pero la puerta del portón quedó dañada.
La persona, que estaba en el programa para tasar objetos, mencionó que el incidente ocurrió mientras no se encontraba en su hogar, pero que afortunadamente no pasó a mayores. A pesar del susto, se mostró optimista y dispuesta a tasar las joyas que trajo consigo, esperando que sirvan para reparar los daños.