El masivo corte de luz en Buenos Aires, originado por un incendio en una subestación eléctrica, obligó a suspender las clases en varias escuelas.
La falta de suministro eléctrico impidió el normal funcionamiento de los establecimientos, incluyendo el acceso a agua, lo que hizo imposible la continuidad de las actividades educativas.
Padres y alumnos se encontraron con la novedad al llegar a las instituciones, debiendo regresar a sus hogares.