El corte de luz extendido ha causado daños significativos en la actividad comercial y educativa de la zona, con clases suspendidas y comercios operando a media máquina o cerrados.
La falta de suministro eléctrico, que se preveía temporal, se ha prolongado más allá de lo esperado, obligando a colegios a suspender sus actividades y a muchos locales comerciales a evaluar la viabilidad de abrir sus puertas. La imposibilidad de operar genera pérdidas económicas y frustración entre los comerciantes y vecinos afectados.