Se generó una polémica en la Ciudad de Buenos Aires a raíz de comentarios del arzobispo García Cuerva sobre obras que habrían dañado la histórica iglesia de Santa Catalina.
La iglesia, construida en 1745, presenta rajaduras a raíz de la peatonalización de la zona y la posible construcción de un templo mormón, lo que ha llevado a suspender las misas por seguridad.
Se destaca la importancia de preservar este patrimonio arquitectónico de casi 300 años.