La preocupación se extiende a la posibilidad de privatización de servicios como colegios y hospitales, lo que afectaría aún más a quienes tienen bajos ingresos. Se menciona que el gobierno anterior dejó una gran deuda, y hay quienes piden paciencia para que el actual gobierno pueda organizar la economía.
Sin embargo, la falta de soluciones inmediatas y la persistencia de la crisis generan incertidumbre y malestar en la población, que exige respuestas concretas a sus necesidades básicas.