Pietro comparte la receta original de los rigatoni a la carbonara, un plato que se ha popularizado en los últimos 15 años. Explica que, si bien en Italia se usa queso pecorino estacionado, en Argentina se puede reemplazar por un buen parmesano estacionado. También destaca la importancia de usar guanciale, la mejilla del cerdo, en lugar de panceta, y menciona que se puede conseguir en Buenos Aires gracias a Miguel Carello de Uribe Larrea.
El chef enfatiza que la carbonara no lleva crema y que el secreto para que no se cocine el huevo es retirar la sartén del fuego antes de mezclarlo con la pasta. Detalla que la preparación completa, incluyendo la cocción de la pasta, no debería llevar más de 10-12 minutos. El costo aproximado para cuatro personas es de 7 euros, mucho menos de lo que costaría en un restaurante en Roma.