Un grupo de turistas argentinos narra las peripecias para regresar de Nepal tras el terremoto. El principal obstáculo fue la falta de pasajes y la incertidumbre sobre cuándo podrían volver a casa. La situación se complicó especialmente para Carlos, quien se quedó sin pasaje y sin saber cómo regresar.
La ayuda inesperada de un piloto alemán permitió que Carlos pudiera evacuar primero a Nueva Delhi, India. El resto del grupo logró embarcar en un vuelo posterior, experimentando una mezcla de alivio y emoción ante la cercanía del regreso.
El vuelo a India, aunque corto, fue un momento de descompresión antes de continuar el viaje de vuelta a Argentina. La seguridad de estar saliendo de la zona de desastre y la expectativa de reencontrarse con sus seres queridos marcaron esta etapa del viaje.