Un elefante marino que apareció erróneamente en Ensenada fue rescatado y devuelto al mar en un operativo que involucró a múltiples organizaciones y duró varias horas.
Tras un arduo trabajo de fauna silvestre, guardaparques y veterinarios, lograron subir al animal de cuatro toneladas a un camión. Se cree que unas luces nocturnas dentro del vehículo habrían sido clave para atraer al elefante marino y facilitar su traslado a San Clemente, su hábitat natural.
La historia tuvo un final feliz, demostrando la importancia del trabajo en equipo y la dedicación para proteger a la fauna marina. El rescate se extendió desde la mañana hasta la noche, culminando con el exitoso regreso del animal al océano.