Una obra de peatonalización en las puertas de la histórica iglesia Santa Catalina de Siena ha generado preocupación por daños estructurales.
La Iglesia Católica denunció que la obra causó grietas y desprendimientos en el edificio histórico, además de la caída de luminarias. La iglesia se encuentra cerrada al público.
La polémica se agrava con la construcción de dos torres gigantes, propiedad de los mormones, en una manzana histórica frente a la iglesia.