Se reaviva la investigación en la "casa del horror" de Villa Ortúzar tras el hallazgo de restos óseos que pertenecerían a Diego Fernández Lima, desaparecido en 1984. El principal sospechoso es Cristian Graff, compañero de colegio de la víctima.
La fiscalía solicitará nuevas excavaciones en la propiedad, que en su momento fue habitada por Gustavo Cerati, para buscar más pruebas o posibles restos de otras víctimas. Un georadar detectó una anomalía en el patio trasero, lo que sugiere la posibilidad de que existan más evidencias del crimen.
El hermano de Diego, Javier Fernández Lima, impulsa la "Ley Diego" para que este tipo de delitos no prescriban y exige justicia tras 40 años de búsqueda. La familia ha sufrido enormemente, con el padre fallecido sin saber qué pasó con su hijo.