En Bolivia, se registran fuertes protestas y disturbios contra el recién asumido presidente Rodrigo Paz, quien asumió en diciembre y no logra contener el reclamo popular.
Las manifestaciones se concentran en La Paz y El Alto, donde se vive una grave escasez de combustible y víveres debido a los bloqueos. La situación es crítica, con enfrentamientos entre manifestantes y la policía.
El enviado especial describe la tensión en La Paz, con largas filas para cargar gasolina y la dificultad de abastecimiento debido a los piquetes que impiden el paso de camiones cisterna.
La crisis se agrava por la división geográfica y altitudinal entre La Paz y El Alto, siendo esta última la proveedora de los suministros esenciales para la capital boliviana.