Se menciona que Evo Morales ha tuiteado desde la clandestinidad, calificando a sus opositores de "golpistas" y "yanquis". La situación en La Paz se caracteriza por una constante presencia militar y policial que impide el paso en diversas zonas. Se observa la instalación de alambrados para restringir el acceso, permitiendo el ingreso solo a personal acreditado.
La policía actúa con base en información sobre la inminente llegada de mineros y campesinos desde El Alto, lo que intensificará las protestas. Existe incertidumbre sobre la magnitud de la manifestación y si esta se limitará a una "agresión simbólica" o si los grupos intentarán avanzar hacia el Palacio Quemado. Se destaca el tráfico caótico en el centro de la ciudad, agravado por la presencia de vehículos y la diferencia de marcas y modelos respecto a Argentina.