Bolivia atraviesa una profunda crisis económica y social, marcada por continuos bloqueos y manifestaciones que paralizan diversas regiones del país.
Las protestas, que llevan cuatro décadas de duración, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace apenas siete meses. Los bloqueos de rutas están generando desabastecimiento de alimentos y medicamentos, afectando mercados, estaciones de servicio y hospitales.
Hasta el momento, se reportan al menos seis muertos y más de 120 detenidos. El secretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, ha calificado la situación en Bolivia como un golpe de Estado.