El canciller argentino Pablo Quirno se refirió a la situación en Bolivia, vinculando las acciones de Evo Morales con un proceso de desestabilización y sedición. Según el canciller boliviano Fernando Aramayo, Morales financia una marcha contra la democracia y el presidente Rodrigo Arce, calificando estas acciones como terrorismo de Estado.
Aramayo denunció que los bloqueos han causado tres muertes y la negación de asistencia humanitaria. La gestión de Javier Milei ha ofrecido colaboración al gobierno boliviano en medio de esta crisis política.