La situación en Bolivia se agrava con intensas protestas que comenzaron por una reforma agraria pero escalaron a una crisis económica generalizada. El vicesecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, calificó las manifestaciones como una coordinación entre Evo Morales y el crimen organizado, negando que se trate solo de malestar social.
La Paz, epicentro de las protestas, se encuentra sitiada, con desabastecimiento de combustible y alimentos, y el transporte público paralizado. Los precios de alimentos básicos como el pollo han subido un 300% en dos semanas.
El gobierno de Rodrigo Paz, de centro-derecha, enfrenta dificultades para implementar reformas en un contexto de crisis económica y descontento social. Morales, por su parte, es acusado de estar detrás de las manifestaciones y enfrenta un pedido de detención por trata agravada.
La Organización de Estados Americanos se reunirá en Washington para tratar la crisis boliviana, mientras EE.UU. elogia la labor diplomática de Argentina y pide a Brasil y Colombia un apoyo similar al gobierno de Paz.