Los comerciantes de Avenida Avellaneda en Flores atraviesan un momento crítico, con un notable descenso en las ventas y locales vacíos. Los vendedores atribuyen esta situación a la falta de poder adquisitivo de la gente, a pesar de mantener precios similares a los del año pasado.
La competencia de precios es feroz, con descuentos agresivos para atraer a los pocos clientes. Los testimonios recogen la preocupación generalizada por la difícil situación económica del país, que se refleja en la disminución del consumo, especialmente a partir de la segunda mitad del mes.