Se reporta una grave escasez de combustible en La Paz, Bolivia, donde los automovilistas deben hacer colas de hasta seis horas y media para poder llenar sus tanques.
La situación genera preocupación entre los conductores, quienes temen quedarse sin combustible y tener que repetir el proceso en pocos días. El transporte de carga también se ve afectado, con cupos limitados y largas esperas.
El corresponsal compara la situación con un posible escenario en Argentina, generando reflexión sobre las consecuencias del desabastecimiento y la dependencia de la provisión de combustible.