El cambio climático y el calentamiento de las aguas amenazan a diversas especies marinas, incluyendo al pingüino emperador y lobos marinos, que también están en peligro de extinción.
Los pingüinos de Papúa no solo sufren la muerte de sus crías por el aumento de la temperatura, sino que además adelantan su periodo reproductivo dos días por año para evitar los picos de calor.
Estos ajustes buscan proteger a los pichones y adaptarse a las nuevas condiciones climáticas, aunque la actividad humana también representa un factor de riesgo.