En "Tierra de nadie" se expone la difícil situación que enfrentan los periodistas y testigos en Chaco al investigar la desaparición de Axel, quienes operan bajo amenazas y miedo.
El periodista Miguel Ángel señala que la ciudadanía del Chaco pide la intervención de fuerzas federales, y que el gobierno podría estar protegiendo a la policía local para no afectar la gestión. Se compara la situación con casos anteriores como el de Cecilia y Dieguito Loa, donde la información crucial provino de fuentes no oficiales.
Se destaca que los periodistas son las únicas voces que hablan ante el silencio generalizado, y que la información fluye "por lo bajo" debido al temor de represalias. La línea telefónica del programa se abre para recibir información de televidentes, garantizando el anonimato.