Se describe la situación de las "High Street" (avenidas principales) en pueblos del sur de Inglaterra, que enfrentan desafíos por la venta online y los grandes supermercados.
A pesar de la competencia, muchas de estas avenidas conservan su arquitectura tradicional. El gobierno británico de centro-izquierda ha prometido ayudar a restaurar estas instituciones comerciales, buscando un equilibrio entre lo tradicional y las nuevas formas de consumo.