Venezuela, a pesar de poseer las mayores reservas de petróleo del mundo, enfrenta una difícil situación en su industria petrolera. La refinería de Paraguaná, ubicada cerca de las casas de los habitantes, genera preocupación por el olor, el aire y el miedo a explosiones, viviendo en una constante espera de mejoras que no llegan.
El presidente Trump anunció que el petróleo venezolano ya estaba llegando a Texas y Alaska, lo que podría indicar un cambio en la situación de las exportaciones del país.