Se criticó la política económica actual por el ingreso de 50.000 autos sin aranceles, lo que genera incertidumbre sobre la venta de autos de producción nacional y afecta a la industria.
Se mencionó el caso de 900 obreros de FATE que quedarían sin empleo, y se cuestionó la falta de herramientas o planes para que estos trabajadores puedan resolver su situación.
Se señaló que los extremos en Argentina han llevado a vaivenes constantes, y que si se levantan importaciones, se deberían ofrecer excepciones impositivas para fomentar la producción local y estar a la altura de la transformación que se pide.
Se destacó que hay un desprecio hacia el trabajador, evidenciado en la apertura a importaciones que perjudican la producción nacional y un alto porcentaje de locales comerciales vacíos en zonas como la Avenida Santa Fe y shoppings.