Representantes de pymes y sectores industriales expresan su profunda preocupación por la crítica situación que atraviesa el sector, advirtiendo que "sin industria no hay país".
Se denuncia que las pequeñas y medianas empresas, así como grandes empresas, la salud y la producción en general, están siendo afectadas negativamente por las políticas del gobierno de Milei.
Se destaca la importancia de defender la industria como un pilar fundamental para el desarrollo del país.