El Tren Belgrano Norte opera con graves falencias de seguridad, evidenciadas por pasajeros que viajan colgados de las puertas y estribos, incluso en presencia de menores y mujeres. La situación se agrava por el desnivel entre el tren y el andén, lo que representa un riesgo constante de caídas.
A pesar del alto costo del boleto (1200 pesos), el servicio no garantiza condiciones mínimas de seguridad. La reducción de frecuencias ha intensificado el problema, obligando a los pasajeros a luchar por un lugar y a resignarse a viajar en estas condiciones peligrosas para llegar a sus trabajos.