El Tren Belgrano Norte presenta un grave problema de seguridad: pasajeros viajan colgados de las puertas y en los estribos, exponiendo sus vidas. A pesar del peligro y del aumento del boleto, no hay controles efectivos que impidan esta situación.
La reducción de frecuencias agrava el problema, ya que los trenes llegan más llenos y los pasajeros, ante la necesidad de llegar a sus trabajos, se ven forzados a viajar en condiciones de extremo riesgo. La falta de mantenimiento y la distancia entre el tren y el andén incrementan el peligro de caídas y accidentes graves.