La tensión social en Bolivia se agudiza ante la tercera semana de bloqueos que paralizan el paÃs. Las fuerzas de seguridad mantienen una posición defensiva, custodiando el ingreso al Palacio del Parlamento y otras áreas gubernamentales, mientras los manifestantes avanzan cada vez más cerca.
Se reportan saqueos y daños a comercios y tribunales, con barricadas y retenes policiales a dos cuadras a la redonda de la plaza principal. Los bloqueos, que suman 45 en todo el paÃs, buscan generar desabastecimiento y aumentar el descontento social contra el gobierno de Rodrigo Paz, quien asumió hace seis meses tras ganar un balotaje.
A pesar del apoyo inicial, el presidente Paz se está quedando sin sustento social. La oposición, liderada por sectores de izquierda con un gran poder de movilización, está aprovechando la situación. El gobierno ha descartado, por ahora, un estado de excepción o de sitio para detener a los manifestantes.