Bolivia atraviesa su tercera semana de protestas y bloqueos contra el gobierno de Rodrigo Paz, en medio de una creciente crisis económica y social.
Las manifestaciones, que comenzaron por reclamos salariales y desabastecimiento, han escalado hasta pedir la renuncia del presidente. Evo Morales, prófugo de la justicia, alienta las protestas desde Chapare.
Los bloqueos han generado desabastecimiento y aumento de precios, llevando al gobierno boliviano a solicitar ayuda a Argentina para el traslado aéreo de bienes esenciales. El gobierno desplegó más de 3.500 efectivos para intentar contener la violencia y recuperar el control de las rutas.